Cuando
hablamos del bullyng por orientación sexual, hablamos de un sistema
de agresión, opresión y exclusión presente en todos los rincones
de nuestro sistema educativo que afecta a un importante porcentaje de
la población escolarizada.
- Invisibilidad: puesto que existe la presunción de heterosexualidad, la homosexualidad nunca está presente o no existe y menos aún entre adolescentes.
- Falta de apoyo familiar: la mayoría de adolescentes homosexuales no lo son abiertamente ante su familia, por lo que no saben si cuentan con el apoyo de éstas o no. Desgraciadamente la mayor parte de los adolescentes tienen un continuo pensamiento de que su familia no los acepta.
- Contagio del estigma: cualquier persona que se acerque a una persona homosexual reconocido es sospechoso igualmente de homosexualidad y por tanto el estigma que comporta una orientación sexual minoritaria recae sobre él.
- Horizonte de la injuria: lo insultos por orientación sexual, los más presentes entre los jóvenes, aunque no vayan explícitamente dirigidos hacia personas LGBT, sí sirven como mecanismo de control. Esas personas los escuchan a diario y saben el precio que comporta manifestarse como tales.
- Continuo de la exclusión: en ocasiones lo jóvenes no encuentran lugares de reposo y seguridad personal.
- Normalización: todo lo dicho hasta ahora hacen que los adolescentes normalicen el acoso o la exclusión. Es decir, lo consideren como normal para alguien de su condición. Algunos incluso se sienten responsables de las agresiones sufridas.Como se ha visto, la orientación sexual se muestra como un factor de riesgo para sufrir acoso escolar ya que los datos muestran que este tipo de acoso aparece con cifras tres veces superiores en los jóvenes gays y bisexuales que en la de sus compañeros y compañeras heterosexuales.
Éstas son
algunas de las características que hacen de la homofobia sea una
discriminación escurridiza y diferente en el ámbito escolar:
Como
Trabajadores Sociales es preciso afrontar este problema que tiene
numerosas y graves consecuencias, tanto a nivel individual como
social, y aprender a diferenciarlo, a detectarlo y a combatirlo desde
la prevención.
Además
tenemos que ser conscientes del tipo
de víctima a la que debemos proteger puesto que se trata de una
víctima que no quiere ser señalada, que la mayoría de veces no
quiere que se explicite el motivo por el que está siendo acosada.
Porque la puesta en evidencia del motivo puede ser incluso más
dolorosa que el propio acoso. Si se saca a la luz que un adolescente
está siendo acosado por ser LGBT, se está sacando del armario a un
joven que tal vez no está preparado para ello y que no conoce las
consecuencias de ello.
KATHERINE PATRICIA GUAÑA BARROS, C1.
Bibliografía:
Nolla,
E., Puras Molinuevo, B., Generelo, J., Sánchez Sáinz, M., Enrike
Brosa, J., Ytterberg, H., Mallea, L. (2009) “Adolescentes
y jóvenes lesbianas : dificultades y rechazos en su desarrollo
personal, en sus relaciones y en su socialización”.
[Vitoria-Gasteiz] : Ararteko, D.L.
No hay comentarios:
Publicar un comentario